Anuario 2026

después de esperarlas con ansia, las hemos disfrutado como unos niños. Ese sueño que teníamos desde pe- queños cada vez que veíamos a los mayores ser nues- tros monitores en las fiestas, había llegado. También hemos aprendido que llevar mal el uniforme o una mala actitud puede pasar factura en la nota fi- nal. Otra cosa que tampoco vamos a olvidar, sobre todo los de letras, son nuestras famosas peleas por el cam- po grande en clase gimnasia. Además, cómo olvidar las anécdotas en el hotel de Disney, cuando acabamos en mitad de una batalla de hip-hop en París o la memora- ble fiesta de disfraces en Egipto. Podríamos dar una lista mucho más larga, pero mejor que quede entre compa- ñeros... Parece que fue ayer el momento en el que tuvimos que decidir qué rama de bachillerato estudiar, sin saber lo que íbamos a afrontar durante los dos próximos años. Dos años, que, de una forma u otra, van a determinar nuestro futuro. Por la parte de ciencias, hemos aprendido la rapidez a la que se puede llegar a dar clases de química, pero a su vez estamos agradecidos por la generosidad con la que Teresa nos ha ofrecido siempre sus aulas abiertas. Por otra parte, nos hemos dado cuenta de las largas explica- ciones que puede tener un ejercicio de física. También cómo olvidar el trágico examen de diédrico de José y que su “ chiquilla ” sabe hacerlo todo. Y, por último, aun- que no lo parezca, el marketing es de lo más importante de las matemáticas. Por la parte de letras, no hay duda de que nos hemos convertido en una pequeña familia. Siempre recordare- mos las clases de economía donde se nos ha cuidado como unos hijos más o las anécdotas que nos contaba Claudia sobre nuestros antepasados de la historia. Ade- más, recordaremos las recitaciones de poemas donde aprendimos que la princesa siempre estaba triste. No podemos dejar de lado a la familia latina con sus exá- menes interminables o la completa visita a los centros góticos de Valencia que realizaron en historia del arte. Finalmente agradeceros por enseñarnos que en mate no basta con memorizar el procedimiento y que a veces la probabilidad necesita más de una oportunidad. Cerrando ya el apartado de anécdotas, hemos apren- dido que incluso las canciones más conocidas escon- den poesía y que sin un buen brainstorming este discur- so no hubiese sido posible. Después de este curso, caracterizado por ser corto e intenso, solo nos queda la recta final: la PAU, la que no entiende de Navidades, fiestas del colegio, Fallas o Pascua. Esos días que determinarán nues- tros siguientes años y que deberemos tomar de la mejor forma posible y dar lo mejor de nosotros mis- mos para poder disfrutar del conocido “verano más largo de nuestras vidas”. Por ello deseamos mucho apoyo para este último empujón y una vez llegue el día y nos tengamos que enfrentar a los exámenes, recordad, las faltas no cuentan, descuentan y que las cartillas de razonamiento no existen. La mayor par- te del trabajo ya está hecha con todo el esfuerzo y dedicación acumulado de todo el año así que ahora toca dar nuestra mejor versión y demostrarlo. Serán tres días de trabajo, pero cuando veamos a alguien tomar el bocadillo de tortilla con Santi sabremos que todo ha terminado. Hemos aprendido, como dice el Papa León XIV, que “ La amistad puede verdaderamente cambiar el mundo ” y por ello la amistad sincera y el amor genuino nos han llevado a forjar relaciones que nos llevamos para toda la vida. Es por esto que las despedidas nunca han sido fáciles, y hoy toca despedirse de ese amigo con el que te sientas al lado cada día en clase mientras lucháis por atender a las 7 horas, de ese grupo con el que ríes, disfrutas y te apoyas en tus peores momentos y de toda una promo- ción que nos ha acompañado durante toda esta etapa. Con miedo e incertidumbre, decimos adiós. Adiós a todas esas personas con las que hemos convivido y vis- to incluso más que a nuestra familia, las que nos han inspirado para ser determinantes y luchar por nuestros sueños. Cerramos una bonita etapa, pero se abre otra que seguro que será inolvidable. A pesar de que no sabemos lo que nos deparará el devenir, sabemos que nuestras “ soft skills ” nos ayudarán a encontrar los mejores futuros. Ahora sí, gracias al colegio que nos ha visto crecer desde que entramos por la puerta el primer día hasta hoy, el día de nuestra graduación, donde, después de tantas experiencias solo nos queda salir orgullosos por- que hemos terminado bachillerato. Y aunque pueda pa- recer cualquier cosa, solo nosotros sabemos la dedica- ción que hemos puesto o los días que hemos pasado. Gracias por habernos ayudado a construir un camino que siempre vamos a recordar y lo mejor de todo, un ca- mino abierto al futuro, en el que proyectarse y elegirse sin olvidar que lo haces junto a otros. Enhorabuena y mucha suerte a todos, y ahora sí, “free time”. Candela Castillo Aparisi y Gabriel Estarlich Fernández 139 agustinosvalencia.com COLEGIO STO. TOMÁS DE VILLANUEVA

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